jueves, 4 de octubre de 2007

Brigada Muralista

Fueron 6 horas de intenso trabajo, un poco cansados y con mucho frío pero finalmente concretamos la tarea.

En un comienzo se pensó simplemente en un mural que nos identificara, luego pensamos en diferenciarnos de los demás y decidimos entregar algo más a la ciudadanía y que mejor que con literatura "latinoamericana", fue por esto que se eligió a Eduardo Galeano, un escritor uruguayo que a través de sus letras nos muestra una crítica social atingente a los tiempos de hoy pero también esperanza de cambio al hacernos reflexionar.

Esta esperanza de cambio es la que mueve a los socialistas y especialmente a los jóvenes quienes a través de hechos concretos muestran las ganas que tienen de crear una mejor sociedad donde la integración y la tolerancia sean las directrices que nos guíen y de esta forma lograr nuestros ideales de libertad, igualdad y fraternidad.








Se agradece la participación de: Alejandra, Eduardo, Jano, Arheli, Sergio y Rodrigo además de quienes apoyaron este proyecto.



Esperamos seguir pintando murales y promover de esta forma la activa participación social de las personas.

Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.

Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.

Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:

Que no son, aunque sean.

Que no hablan idiomas, sino dialectos.

Que no profesan religiones, sino supersticiones.

Que no hacen arte, sino artesanía.

Que no practican cultura, sino folklore.

Que no son seres humanos, sino recursos humanos.

Que no tienen cara, sino brazos.

Que no tienen nombre, sino número.

Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.

Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.


Los Nadies

Eduardo Galeano

miércoles, 26 de septiembre de 2007

Informativo:



  • El día Sábado 29 de Septiembre se desarrollará el "Asado Fraternal" el cual se había acordado, para ello se fijo una cuota de $2.000 por persona, además cada uno debe llevar una ensalada y otras cosas. El lugar fijado es en casa de Carlos Ríos (Puente Manso 1525, Valle Lo Campino, Quilicura), deben estar presentes en aquel lugar a las 20:00 hrs; el presidente comprará la carne por lo que quien asista debe confirmar vía e-mail (pscomunalquilicura@yahoo.com) para ser incluido a más tardar el VIERNES 28 al mediodia (12:00 hrs) y además avisar lo que llevará.
  • El Domingo 30 de Septiembre a las 11:00 am se pintará el mural para lo cual se solicita la presencia de quién quiera participar, el lugar: Ramón Rosales con Avenida Las Torres. Deben llevar además botellas DESECHABLES (NO SIRVEN RETORNABLES) donde se pueda mezclar la pintura ya que compraremos en bolsa (MUY IMPORTANTE).
  • Ubicación Asado Sábado 29 Septiembre:






jueves, 16 de agosto de 2007

¿Renovación o Acomodo? Por Jorge Arrate

PS: ¿Renovación o acomodo?

La complacencia y la renuncia a la autocrítica severa no son consistentes con el espíritu socialista. Sólo una revolución interna puede devolver al PS la pasión por sus principios.

Jorge Arrate

Se ha renovado el Partido Socialista? ¿O se ha acomodado, como dice Carlos Altamirano en entrevista a La Tercera el domingo pasado? Pienso que ambas cosas. En el Congreso de Unidad de 1989 se consolidó una fuerza política renovada que hizo una crucial contribución a la recuperación de las libertades y a la progresiva, si bien incompleta, extensión de la democracia. Pero los socialistas no fuimos capaces de configurar una opción propia y diferenciada en materia económica. Como resultado, la desigual distribución del ingreso se ha mantenido y las diferencias absolutas entre chilenos se siguen ensanchando.

El país creció y se insertó en la economía mundial, aunque sin la debida protección del medio ambiente, las riquezas naturales básicas ni los derechos laborales. La Concertación se aclimató a los obstáculos y celadas de la transición. La inevitable búsqueda de acuerdos legislativos con la derecha pasó de necesidad a virtud. La convivencia política binominal y la exclusión se hicieron naturales. Los gobiernos, sensibles socialmente y con una obra apreciable, prefirieron la celebración de los éxitos a la autocrítica.

Desde su inicio la renovación fue polémica, atacada por unos como derechización y por otros como arrepentimiento hipócrita. Algunos entendieron el planteamiento de Altamirano y de quienes lo acompañamos como aislada minoría en el socialismo y la izquierda: la renovación rescataba una herencia doctrinaria -la de Eugenio González, la de Allende- enriquecida por el devenir social.

Era un replanteamiento de la relación entre democracia y socialismo y no postulaba la renuncia de los viejos ideales. En el último cuarto del siglo XX el mercado se expandía y la aspiración democrática se hacía universal. El eurocomunismo, los debates marxistas que sepultaban toda idea de ortodoxia, las transiciones en Europa mediterránea, luego las latinoamericanas y más tarde la "perestroika" soviética pusieron marco a la renovación socialista y a su consolidación. La renovación restableció la democracia como espacio y límite del accionar socialista, sostuvo la insuficiencia de la vieja y fructífera alianza de izquierda como eje de un proyecto transformador y postuló la necesidad de abrir un destacado espacio a los contingentes cristianos. Nunca planteó exclusiones. Pero en el plano económico no percibió la intensidad del cambio y subestimó el impacto que el mercado generaría en la cultura. Esa ola golpeó las puertas del Partido Socialista y se inició la "ultrarrenovación", con lobby y todo, con una inquietante mixtura entre roles empresariales privados y funciones partidarias, con el avance del individualismo y la primacía de los proyectos personales. La democracia incompleta, la exclusión o autoexclusión de la mitad de los ciudadanos, la desigualdad y la cultura mercantilizada son incompatibles con un inconformismo que está en los genes del socialismo. No son consistentes con el espíritu de los socialistas ni la complacencia ni la renuncia a la autocrítica severa y sistemática. Sólo una revolución interna puede devolver al Partido Socialista pasión por sus principios y presencia activa en la sociedad.
EX PRESIDENTE DEL PARTIDO SOCIALISTA Y EX MINISTRO DE ESTADO